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El lenguaje del abanico


Abanicos de Selgara

Se define al abanico como un instrumento y un complemento de moda ideado para que con un juego de muñeca, rítmico y variable se pueda mover aire y facilitar la refrigeración cuando se está en un ambiente caluroso. Aunque su forma y tamaño han ido evolucionando a lo largo de la historia.


Os vamos a contar un poco de historia:


Si bien se podría creer que tiene origen español se sabe que en Egipto, la antigua Grecia y China ya se utilizaban. Y que no llegó a Europa hasta partir del siglo XV.

Los primeros maestros abaniqueros conocidos en España son del siglo XVII. Pero no fue hasta la primera mitad del siglo XIX que floreciera definitivamente en España la industria del abanico gracias a Valencia y su calidad de producción.



Pero, ¿Cómo se creó todo un lenguaje con el Abanico?


En un principio su uso era común para ambos sexos, llevando los hombres pequeños abanicos en el bolsillo, y las mujeres unos de mayor tamaño. Más tarde, su uso se hizo cada vez más exclusivo en las mujeres, llegando a desarrollar un complicado código o "lenguaje del abanico" , que según la posición, la forma de sostenerlo o usarlo, se estaba transmitiendo un tipo de mensaje u otro, para comunicarse con los hombres.

Cuando se creó este “lenguaje” los códigos sociales eran muy estrictos en relación al comportamiento de las mujeres en la sociedad. Sobre todo en la cuestión de cómo debería relacionarse o comportarse con los hombres en público.


Así que se creó un “lenguaje” que ha sido muy utilizado a lo largo de los años, en antiguos escritos se habla de cómo las mujeres lo utilizaban como arma de seducción, o todo lo contrario, para interrumpir con sutilezas avances no deseados.

Por ejemplo: Abanicarse rápidamente mirándote a los ojos se traducía como “te amo con locura”, pero si se hacía lentamente, el mensaje era muy distinto: “estoy casada y me eres indiferente”.


Os dejamos algunas nociones sobre el que fue el lenguaje secreto del abanico, un lenguaje que se basaba principalmente en cómo fueran los movimientos o las posiciones de este elemento:

  • Guardar un secreto. Si te cubres la oreja izquierda con el abanico abierto estás pidiendo que no revelen un secreto.

  • Soltera. Puedes insinuarlo si te abanicas lentamente sobre el pecho.

  • Amar apasionadamente. Si colocas el abanico cerca del corazón estás demostrando tu amor a otra persona.

  • Comprometida. Esto se demuestra abanicándose rápidamente, si lo haces lento es que estás casada.

  • Negación. Si quieres demostrar una negativa deberás dejar el abanico sobre la mejilla izquierda.

  • Afirmación. Si por el contrario quieres decir que Sí, lo mantendrás descansando sobre la mejilla derecha.

  • ¿Me quieres? Puedes preguntarlo de forma discreta si le entregas el abanico cerrado.

  • Te quiero. Esconder los ojos tras el abanico abierto o moverlo alrededor de la mejilla. También significa “nos vigilan” si miras por encima.

  • Arrepentimiento. Si pasas el abanico por los ojos significa “perdón” o “lo siento”.

  • Bésame. Mantén el abanico medio abierto sobre los labios y estarás pidiendo un beso.

  • Odio. Esto se demuestra si mueves el abanico de una mano a otra.

  • Amistad. Puedes demostrar tu amistad hacia la otra persona si haces descender el abanico.

  • Adiós. Si mantienes el abanico detrás de la cabeza extendiendo el dedo querrás despedirte o acabar una relación.

  • Sí, quiero. Ante una petición de matrimonio si la respuesta es afirmativa moverás el abanico lentamente.

  • No estoy disponible: abrir y cerrar de forma muy rápida el abanico.

  • Quiero que un beso: tocarse con el abanico de forma sutil los labios.

  • Hable conmigo: abrir el abanico con la mano izquierda y hacer como que está contando las varillas.

  • Impaciencia: golpear repetidamente un objeto con el abanico.

  • Esperar: abrir el abanico de forma lenta y pausada y enseñarlo.

  • Cuando me vaya, sígame: sostener delante del rostro o los ojos el abanico con la mano derecha.

  • Mostrar la hora de una cita: abrir el abanico, pero solo con un determinado número de varillas.

  • Ten cuidado, nos vigilan: apoyar el abanico cerrado sobre la mejilla derecha o cubrirse los ojos con el abanico abierto.

  • Te amo: para decir esto solo había que apoyar el abanico sobre el corazón.

  • Paso de ti: mantener el abanico en la oreja izquierda.

Esperamos que os haya gustado, ¡Gracias por leernos!

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